El trabajo está entregado. Ahora falta cruzar la frontera
Entregaste la investigación, el flujo diseñado, el sistema de componentes. El cliente aprobó todo. Y entonces llega el momento que menos te gusta: la factura. Para una empresa de SaaS o una startup financiada en Estados Unidos, pagar a un diseñador en otro país suele activar alarmas. Finanzas mira el contrato y ve algo parecido a un empleado remoto: pagos mensuales iguales, horas registradas, una sola persona involucrada.
Eso los obliga a pedirte formularios que no tienes, a retener impuestos que no corresponden o directamente a congelar el pago mientras lo resuelven. Tú terminás explicando tu propio trabajo y esperando semanas, no por el diseño, sino por la burocracia.
El problema no es tu calidad como diseñador. Es que la factura no dice lo que debería: que sos un proveedor externo, no un empleado.
Cómo lo resolvemos sin que tu cliente lo note
PANORAMA payments actúa como la empresa de Estados Unidos que emite la factura y recibe el pago. Para el equipo de cuentas por pagar de tu cliente, todo es doméstico: pagan en dólares, a un banco de EE. UU., y si lo piden, reciben el formulario W-9 sin complicaciones. No tienen que abrir procesos internacionales ni consultar con su área legal.
Vos te registrás una vez, verificás tu identidad y describís el trabajo y al cliente. Después, cargás cada factura con el detalle que ya manejás: tareas de diseño, alcance del flujo, entregables. Nosotros emitimos la factura, cobramos al cliente y te transferimos a tu país, por banco, SWIFT, SEPA, Wise o activos digitales, según lo que esté disponible donde vivís.
No pagás suscripción mensual ni nada por adelantado. Solo hay una tarifa de plataforma cuando el cliente paga. Vos seguís siendo responsable de tus impuestos locales; nosotros no damos asesoramiento fiscal ni somos tu empleador.
Facturación que refleja cómo trabajás
Tu forma de facturar depende del proyecto. A veces es un monto fijo por mes por trabajo continuo. Otras veces registrás horas y las facturás semanal o mensualmente. También hacés precio cerrado por una pieza definida: una investigación, un rediseño de onboarding, un sistema de diseño.
PANORAMA payments maneja esas estructuras sin cambiarlas. La factura se emite en dólares, pero si tu cliente prefiere pagar en euros, libras, dólares canadienses o australianos, o francos suizos, se puede emitir en once monedas. Eso sí: el dinero siempre lo recibe la empresa de EE. UU. y desde ahí te lo pagamos a vos.
Podés facturar a una empresa o a una persona, en Estados Unidos o desde casi cualquier país que no esté bajo sanciones. Lo que importa es que del otro lado reciban una factura limpia, sin señales de empleo.
Registrarse es simple y no te ata
Creás tu cuenta, verificás tu identidad una vez y agregás los datos del cliente y del trabajo. Eso es todo. Cuando necesites facturar, cargás el detalle: qué hiciste y cómo lo cobrás. Nosotros emitimos la factura y le damos seguimiento al pago.
No hay permanencia ni cuota mensual. Si un mes no facturás, no pagás nada. Solo usás la plataforma cuando hay un cobro de por medio.
El registro toma minutos. Después, cada factura es un par de líneas que vos ya sabés escribir: diseño de flujo de incorporación, entrevistas con usuarios, ajustes post lanzamiento.
