De la propuesta al pago
Primero te registras y verificas tu identidad una sola vez. Después describes el cliente y el trabajo: puede ser una consultoría de growth, la gestión de experimentos, la optimización de un funnel o la construcción de un dashboard. Con eso, se emite la factura a nombre de una empresa estadounidense.
El cliente recibe una factura en dólares y paga por ACH o wire a un banco de Estados Unidos. Su proceso de cuentas por pagar es completamente doméstico: sin transferencias internacionales, sin formularios de impuestos extranjeros. Si su equipo de finanzas lo pide, hay un formulario W-9 disponible.
Cuando el pago se confirma, se descuenta una única comisión de plataforma y el resto se te envía a tu país. Puedes recibirlo por transferencia bancaria, SWIFT, SEPA, Wise o en activos digitales denominados en dólares, según tu país. No hay suscripción mensual y no se cobra nada hasta que el cliente paga.
Lo que recibe tu cliente
Tu cliente trata con un proveedor de Estados Unidos. Recibe una factura en dólares, paga a un banco estadounidense y, si su departamento financiero lo requiere, obtiene un W-9. No necesita crear cuentas nuevas ni aprender procesos internacionales.
Para ellos es como pagar a cualquier consultor local. Eso importa cuando trabajas con startups que acaban de levantar financiación, marcas de ecommerce o empresas B2B: sus equipos de finanzas están acostumbrados a pagar así. Al eliminar la fricción del pago internacional, la conversación se centra en tus experimentos, tus canales y tu backlog.
Registro paso a paso
Primero, creas tu cuenta con tu correo y una contraseña. Después, verificas tu identidad: subes una foto de tu documento y una selfie. Es un proceso de una sola vez y no se repite para cada cliente.
Luego, describes el trabajo: quién es el cliente, qué harás, cómo facturarás. Puede ser una tarifa mensual fija, un precio cerrado por un proyecto concreto o horas rastreadas que facturas cada semana o cada mes.
Con esa información, se emite la factura. El cliente paga a la empresa estadounidense. Cuando el pago llega, se descuenta la comisión y el resto se te envía a ti.
Para qué sirve en tu día a día
Como growth marketer, tus entregables suelen ser un backlog de experimentos, resultados de tests, canales escalados o un dashboard. Ese trabajo se parece más a una consultoría ejecutiva que a un servicio por horas. Y a los ejecutivos fraccionales a veces les pagan tarde o les piden ser proveedores registrados.
Con PANORAMA payments, evitas esa fricción. El cliente te paga como a un proveedor estadounidense, con factura en dólares. Tú no tienes que abrir una entidad en Estados Unidos ni buscar un banco intermediario.
Además, como la factura la emite una empresa estadounidense, tus clientes pueden deducir el gasto sin problemas. Eso facilita que aprueben tus propuestas y que te paguen a tiempo.
